Si estás pensando en pedir un préstamo, necesitas saber que elegir el equivocado te puede salir increíblemente caro. En el mercado financiero, lo rápido suele costar una fortuna y lo barato siempre te va a pedir meses de trámites.
Para que no te engañen con letras chiquitas, aquí tienes la realidad sin filtros de las 7 opciones que vas a encontrar en México.
¿Qué tipos de créditos existen en el mercado?
1. Préstamo personal
Es el que pides en el banco para lo que sea (viajes, salud, deudas). Te dan el dinero en efectivo y no tienes que explicar en qué lo vas a gastar. Su gran contra es que, al no tener una garantía, las tasas de interés suelen ser altas si tu historial no es impecable.
2. Préstamo hipotecario
Está amarrado exclusivamente a comprar una casa o departamento. Es el crédito más barato del mercado (con los intereses más bajos) y a mayor plazo (hasta 20 años), pero la propiedad se queda como garantía. Si dejas de pagar, el banco se queda con el inmueble.
3. Préstamo automotriz
Sirve únicamente para comprar un coche. A diferencia del préstamo personal, aquí el propio auto es la garantía del banco. Por eso, su tasa de interés siempre va a ser más baja que si pides dinero en efectivo para comprar el mismo vehículo.
4. Tarjeta de crédito (Crédito revolvente)
No te dan el dinero de golpe, sino una línea que se renueva conforme vas pagando. Es ideal para los gastos del día a día, pero es el financiamiento más peligroso si no eres totalero. Si solo das el pago mínimo, los intereses te van a comer vivo.
5. Préstamo empresarial
Diseñado para negocios que necesitan comprar inventario, maquinaria o expandirse. Te van a pedir comprobar las ventas de tu negocio y que estés dado de alta en el SAT, pero te ofrece montos mucho más grandes que un crédito personal.
6. Préstamo con garantía (o de empeño)
Para que te den el dinero, tienes que dejar algo de valor en juego: las escrituras de tu casa, el título de tu auto o tus propios ahorros congelados. Como el banco no corre riesgos, te ofrece tasas muy bajas, pero el peligro de perder tu patrimonio es real si te atrasas.
7. Préstamo rápido en línea
Es la opción diseñada para resolver imprevistos desde el celular en minutos, sin burocracia ni trámites de sucursal. Aquí lo que estás contratando, más que el dinero, es la velocidad de respuesta. Es la herramienta ideal para solucionar un bache de liquidez inmediato o aprovechar una oportunidad que no puede esperar al papeleo de un banco tradicional, siempre y cuando se use para financiamientos de corto plazo.
¿Cómo elegir el crédito más barato y evitar fraudes?
Después de ver cómo funciona cada uno, te comparto lo que a mí me ha servido en la práctica para no regalarle dinero al banco. Para elegir bien, yo siempre aplico estos 3 filtros directos:
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Usa el crédito para lo que fue hecho: No pidas un préstamo personal para comprar un coche o una casa; usa el crédito automotriz o hipotecario. Usa las Apps y préstamos rápidos solo para urgencias que puedas liquidar en tu próxima quincena.
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Nunca comprometas más del 20% de tu sueldo: Si ganas $10,000 pesos al mes, la mensualidad del préstamo no puede pasar de $2,000. Si pasa de ahí, no te alcanza y no debes pedirlo.
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La mejor estrategia es pagar antes sin multa: La forma ideal de manejar cualquier deuda es pagarla antes de tiempo para ahorrarte intereses. Si la institución te penaliza o te cobra comisiones por abonar antes, sal de ahí, no te conviene.
Si vas a comprar ropa o a pagar unas vacaciones, lo mejor es usar tus ahorros o pasar la tarjeta de crédito solo si sabes que la vas a liquidar completa en tu fecha de pago. Yo sugiero dejar los préstamos grandes exclusivamente para dos cosas: una emergencia real que no pueda esperar o una inversión que te vaya a dar más dinero del que vas a pagar de intereses.