Al contratar un seguro de gastos médicos, muchas personas se fijan más en la mensualidad que en lo que pagarán al usarlo. Sin embargo, para elegir bien, no basta con ver la mensualidad, porque el gasto real aparece cuando hay una enfermedad o un accidente.
En este tipo de seguros existen varios elementos que influyen en el costo final, entre ellos el deducible y el coaseguro. Dependiendo de cómo se elijan estos valores, el dinero que sale del bolsillo puede cambiar mucho, incluso cuando dos planes parecen tener un precio similar.
Para entender mejor cómo funciona esto, primero veremos qué significa cada concepto y después revisaremos algunos casos con diferentes niveles de gasto médico.
Qué es el deducible y por qué influye en lo que pagas
El deducible es la cantidad que la persona debe pagar por su cuenta antes de que el seguro empiece a cubrir los gastos.
Esto quiere decir que el seguro no paga desde el primer peso, sino solo después de que el gasto supera el monto indicado en el contrato.
Por eso, elegir un deducible alto o bajo cambia el pago mensual y también el dinero que pagarás cuando uses el seguro.
En general, un deducible bajo aumenta la mensualidad, y uno alto la reduce, pero hace que pagues más cuando usas el seguro.
Qué es el coaseguro y cómo cambia el gasto final
El coaseguro es el porcentaje del gasto que la persona debe pagar después de cubrir el deducible.
Esto significa que, aunque el seguro ayuda, el usuario sigue pagando una parte del tratamiento.
Por ejemplo, si el coaseguro es del 10 %, ese porcentaje se aplica al gasto restante después del deducible.
Cuando el costo médico es bajo, la diferencia puede ser pequeña, pero cuando el gasto es alto, ese porcentaje puede representar una cantidad importante.
Por eso, para saber cuánto se pagará en realidad, siempre se debe revisar el deducible y el coaseguro al mismo tiempo.
Qué se entiende por gasto de bolsillo
El gasto de bolsillo es todo el dinero que la persona paga directamente cuando usa el seguro.
Este gasto puede incluir el deducible, el coaseguro, algunos servicios que no están cubiertos y también ciertos límites del contrato.
Muchas personas contratan un seguro sin hacer este cálculo, y solo descubren el costo real cuando necesitan atención médica.
Por esta razón, revisar ejemplos antes de elegir un plan puede ayudar a evitar sorpresas.
Ejemplo 1: gasto médico moderado
Imaginemos un gasto de 30,000 pesos, como una cirugía sencilla o un estudio médico.
Plan A
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deducible: 5,000
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coaseguro: 20 %
Plan B
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deducible: 20,000
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coaseguro: 10 %
En el Plan A, primero se paga el deducible y después el porcentaje del resto.
El total que paga la persona es de unos 10,000 pesos.
En el Plan B, el deducible es más alto, por lo que el gasto inicial aumenta, aunque el porcentaje es menor.
El total que paga la persona es de unos 21,000 pesos.
En gastos no muy altos, el deducible bajo suele ser más conveniente.
Ejemplo 2: cirugía con varios días en el hospital
Ahora pensemos en un gasto mayor, por ejemplo 150,000 pesos, que podría corresponder a una operación con hospital.
Plan A
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deducible: 5,000
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coaseguro: 20 %
Plan B
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deducible: 20,000
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coaseguro: 10 %
En este caso, el total que se paga es parecido en los dos planes.
La diferencia es pequeña, lo que muestra que elegir solo por el deducible no siempre es suficiente para saber cuál plan conviene más.
Ejemplo 3: enfermedad grave o tratamiento largo
Ahora imaginemos un gasto muy alto, como 1,000,000 de pesos, que podría ocurrir en una enfermedad grave o en un accidente serio.
Plan A
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deducible: 5,000
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coaseguro: 20 %
Plan B
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deducible: 20,000
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coaseguro: 10 %
Cuando el gasto es muy grande, el porcentaje del coaseguro tiene más peso que el deducible.
Por eso, en este ejemplo, el plan con deducible alto termina siendo más barato, aunque al inicio parecía más caro.
Este tipo de situación explica por qué algunas personas prefieren deducibles más altos cuando buscan protección para gastos importantes.
Por qué no siempre conviene el deducible más bajo
Muchas personas piensan que el deducible bajo es la mejor opción porque da más seguridad.
Sin embargo, cuando se analizan gastos grandes, se puede ver que un porcentaje menor de coaseguro reduce mucho el dinero que se paga.
En general, se puede decir que:
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deducible bajo funciona mejor para gastos pequeños
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deducible alto con coaseguro bajo funciona mejor para gastos grandes
Como los seguros se usan sobre todo en situaciones costosas, conviene revisar bien estas diferencias antes de contratar.
Conclusión
Al elegir un seguro médico, no es suficiente ver cuánto cuesta al mes.
Lo más importante es calcular cuánto dinero tendrás que pagar cuando realmente lo necesites.
Como muestran los ejemplos, el deducible y el coaseguro cambian el gasto final, y un plan barato puede salir caro en un problema grave.
Por eso, antes de contratar, conviene revisar varios casos y pensar en gastos pequeños y también en gastos grandes.
Tomar la decisión con este tipo de análisis ayuda a elegir mejor y a evitar problemas cuando más se necesita el seguro.
