Si vives en la Sultana del Norte y te salió un imprevisto, quieres liquidar esas deudas que no te dejan dormir o de plano quieres armar un proyecto, un empujoncito financiero te cae de perlas.
Los préstamos personales de ALA en Monterrey son la opción ideal: rápidos, seguros y, lo mejor de todo, sin tener que salir de casa. Aquí te decimos cómo está la onda para que estrenes lana cuanto antes.
¿Cómo pedir tu préstamo en Monterrey?
Olvídate de las filas eternas en el banco y de andar cargando papeles. Con ALA, todo el proceso es digital. Lo haces desde tu celular mientras te tomas un cabrito o esperas a que se prenda el carbón.
El proceso es bien sencillo:
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Manda tu solicitud por internet: Llenas el formulario en un dos por tres desde tu móvil.
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Chequeo de datos: En ALA revisan tu info de volada para darte la opción que mejor te acomode según tu perfil.
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Lana directo a tu cuenta: Una vez que te dan el "sí", el dinero cae en tu cuenta bancaria de volada, casi siempre en menos de 24 horas. ¡Así de pelada!
Lo que necesitas (Requisitos)
En ALA no se andan con rodeos. Los requisitos son claros y bien accesibles para que no te quiebres la cabeza:
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Tener más de 18 años (ya ser mayor de edad).
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Tu INE/IFE vigente a la mano.
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Una cuenta de banco en México que esté a tu nombre.
¡Ojo aquí! ALA no te pide comprobante de ingresos ni aval. Eso está con ganas porque le abre la puerta a mucha más raza que necesita el apoyo hoy mismo.
Seguridad y confianza
Para que estés tranquilo, ALA juega derecho: operan bajo la regulación de la CNBV y usan tecnología de punta para que tus datos personales estén más protegidos que la receta de la carne asada.
Además, si tienes alguna duda, tienen atención 24/7 por WhatsApp. No importa si es domingo o de madrugada, siempre habrá alguien para echarte la mano.
Un último consejo antes de empezar
Antes de pedir el préstamo, piénsalo bien: checa para qué quieres la lana y asegúrate de que los pagos mensuales te queden cómodos. Leer las "letras chiquitas" y los términos te ayudará a que el préstamo sea una ayuda real y no un dolor de cabeza.
Los préstamos de ALA son una herramienta con ganas, siempre y cuando los uses con inteligencia y de acuerdo a lo que tu bolsillo aguante.