Principales impulsos y logros
Reconocimiento institucional por parte de Santander
Durante el evento Santander Sostenible 2025, la filial mexicana reconoció a 11 empresas por sus transacciones sostenibles. Estas empresas pertenecen a sectores como infraestructura, turismo, metales, agricultura, educación y bienes raíces, lo que evidencia una diversidad sectorial en los proyectos sostenibles. No solo se premiaron las operaciones de mayor volumen, sino también aquellas innovadoras o con “etiqueta sostenible” inaugural, lo cual sugiere que hay interés real por impulsar nuevas estructuras de financiamiento.
Madurez creciente del mercado de finanzas ESG en México
Según expertos citados en medios como El Economista, la transición hacia finanzas sostenibles debe acelerarse para consolidar un sistema financiero más resiliente.
El Comité de Finanzas Sostenibles (CFS) ha reportado un aumento en su alcance regulatorio e institucional que refuerza la confianza entre inversionistas.
Todo esto contribuye a posicionar a México como un actor relevante en Latinoamérica para capital ESG, alineado con objetivos ASG (ambientales, sociales y de gobernanza).
Evaluación de riesgos y retos estructurales
A pesar de los avances, no todo es optimismo: es fundamental evaluar los riesgos estructurales y las barreras para que este crecimiento sostenible sea real y duradero.
-
Desafíos regulatorios: Aunque el CFS ha avanzado, aún hay necesidad de fortalecer marcos normativos para garantizar que los instrumentos ESG sean sólidos, transparentes y comparables.
-
Riesgos climáticos en el sistema financiero mexicano: Estudios recientes muestran que el sistema financiero en México debe prepararse para los riesgos físicos del cambio climático. Por ejemplo, una investigación sobre riesgos crónicos (olas de calor, fenómenos extremos) proyecta que podrían afectar de manera significativa la economía si no se gestionan adecuadamente.
-
Necesidad de educación y cultura financiera ASG: Para que las finanzas sostenibles se institucionalicen, es indispensable una mayor capacitación y comprensión de los criterios ASG por parte de empresas, inversionistas y reguladores. Opiniones de expertos ya destacan la urgencia de fortalecer la conciencia de sostenibilidad en el sector financiero.
-
Madurez del mercado verde: Aunque hay emisiones de bonos verdes y financiamiento sustentable, todavía no existe una uniformidad clara (una taxonomía bien adoptada, por ejemplo) para definir qué proyectos califican como “sostenibles” de forma coherente. Este punto es clave para evitar “lavado verde” (greenwashing) y para generar confianza entre los inversionistas institucionales.
Oportunidades estratégicas
Desde el punto de vista de empresarios, inversionistas y emprendedores, los avances recientes abren varias puertas:
-
Capital verde para proyectos de infraestructura y transición energética: Empresas en sectores estratégicos como infraestructura pueden aprovechar esta ola ESG para obtener financiamiento a mejores condiciones, especialmente si sus proyectos tienen componentes de eficiencia, reducción de emisiones o uso responsable de recursos.
-
Innovación financiera: Existe espacio para estructurar instrumentos nuevos (bonos vinculados a desempeño ASG, préstamos verdes) que puedan atraer tanto capital local como internacional comprometido con la sostenibilidad.
-
Alianzas público-privadas: El reconocimiento por parte de bancos como Santander demuestra que la banca comercial está dispuesta a participar activamente. Esto puede facilitar colaboraciones para proyectos de impacto con apoyo del Estado, aprovechando políticas de transición energética o economía circular.
-
Fortalecimiento institucional: A medida que el CFS, reguladores y banca privada consolidan su trabajo, se puede avanzar hacia una mayor estandarización ESG, lo que generará más confianza entre inversionistas locales e internacionales.
Conclusión
El artículo de La Crónica pone en evidencia un hecho relevante: México está afianzando su posición como uno de los mercados más dinámicos en finanzas sostenibles en Latinoamérica, lo que refleja un compromiso creciente del sector financiero, el privado y posiblemente del regulador hacia una economía más responsable.
Sin embargo, no basta con el reconocimiento simbólico. Para que este impulso sea real y perdurable, se requieren marcos regulatorios sólidos, una mejor educación financiera en criterios ASG, y una adecuada gestión de riesgos climáticos. Esto no solo protegerá el sistema financiero, sino que también potenciará a México como destino confiable para inversiones sostenibles.
Para emprendedores o empresas que buscan financiamiento, este momento representa una oportunidad estratégica: si tu proyecto tiene un componente sostenible, es más probable que encuentres aliados dispuestos a estructurar financiamiento adecuado. Para los inversionistas, el mercado ESG mexicano ofrece una vía para generar impacto, diversificación y retorno, siempre que se evalúen los riesgos con rigor.
De todas maneras, el reconocimiento por parte de Santander no es solo un elogio, sino un signo de una transformación financiera real que, bien gestionada, podría generar beneficios económicos, sociales y ambientales para México en el largo plazo.